16 de Mayo, 2012

Leopoldo Zea. Serenidad y claridad.

Por Juan Cervera Sanchís - 16 de Mayo, 2012, 9:39, Categoría: General

            El doctor Leopoldo Zea ha dedicado el esfuerzo de toda su vida, tanto en la cátedra como en el libro, a estudiar a fondo el pensamiento iberoamericano. Su obra –amplísima ya- es conocida en América y en Europa. Comenzó esta interesante obra de Zea con un estudio sobre filosofía mexicana: El positivismo en México y Apogeo y decadencia del Positivismo en México.

            Más tarde, el filósofo se interesó por el significado de América en el concierto mundial, publicando El pensamiento latinoamericano como conciencia y América en la historia, libro éste que pronto fue traducido al italiano, al francés y al inglés, pues en él, Leopoldo Zea hace una interpretación de la filosofía de la Historia Universal, partiendo de la Historia de América. Actualmente, Zea tiene un nuevo libro, de gran interés y profundidad de pensamiento, que está dedicado al maestro español José Gaos y donde se trata de la filosofía en Iberoamérica como problema fundamental del hombre, es decir, la filosofía como originalidad y otros problemas de altura.

            Zea es, en la vida real, un hombre sencillo, que nos recibe cordialmente en su despacho de la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de México. Entre ellos sólo hay una botella de agua mineral, pero uno se imagina la sombra de los platanares platónicos y, bajo ella, iniciamos la plática.

–¿Quiénes son los grandes filósofos de Hispanoamérica?

–José Vasconcelos, Alejandro Korn, Alejandro de Deustua, Vas Ferreira, Antonio Caso, Samuel Ramos y Francisco Romero.

–Díganos ahora: ¿La historia de la filosofía en México está hecha o no?

–En mi opinión, está hecha, desde el punto de vista, claro está, propio de la situación mexicana, como lo es toda filosofía que parte de una determinada situación.

–¿Qué importancia cree usted que ha tenido, y tiene, para México el Positivismo?

–Bueno, el Positivismo vertebró la educación del país en el siglo pasado. Y, por ende, le dio unidad y, al mismo tiempo, una ideología que permitió la realización de la filosofía que podríamos llamar contemporánea.

–Díganos, ¿en qué consistió la polémica de Antonio Caso y Samuel Ramos?

Leopoldo Zea alza su vaso y bebe unos sorbos de agua mineral. Hace bastante calor y los rayos del sol que entran por la ventana están caldeando el despacho.

–Mire, la polémica de Antonio Caso -nos dice, rompiendo a hablar, mientras se limpia los labios con el pañuelo -y Samuel Ramos, en mi opinión, fue la reacción de un joven filósofo como lo era Samuel Ramos, que pensaba que el maestro Caso no había puesto toda la atención que era necesaria a una serie de problemas que el México de aquellos días se venía planteando. Sin embargo, como el propio Samuel Ramos reconociera más tarde, mucha de la problemática de la filosofía sobre México y los mexicanos se apuntaba ya en el pensamiento de Antonio Caso.

–Hablando de polémicas, díganos ahora cuál fue la importancia que tuvo la que se estableció entre Lombardo Toledano y Antonio Caso.

–Ahí, es lo que yo creo, se planteó un problema en torno a la libertad de cátedra en las situaciones de alta cultura. La discusión de Caso frente a la teoría de Lombardo Toledano, recuerda la polémica del mismo Caso frente al Positivismo. El pensamiento de Caso no parecía compatible con lo que él consideraba como libertad creadora, ante una postura que ponía el acento en la comunidad o en la sociedad.

–Bien. ¿Qué importancia tuvo para México el pensamiento de los hombres de la Revolución?

–El pensamiento de los hombres que hicieron la Revolución fue enfocado a la busca del justo equilibrio entre el individuo y la sociedad mexicana. Este pensamiento quedó expreso en la Constitución de 1917 que, por un lado, ofrece estímulos a la iniciativa individual, tal como lo establece la Constitución Liberal que le antecede, pero protegiendo al mismo tiempo a las grandes mayorías: campesino, obreros, a fin de que éstos no sean instrumentos de intereses individuales, que era lo que había venido sucediendo en el pasado, del cual fue un claro ejemplo el fracasado porfirismo.

–¿Qué futuro avizora usted para los pueblos hispanoamericanos?

–Primero, creo que los pueblos de Iberoamérica van tomando conciencia de su puesto, de su lugar en la comunidad universal. Empieza a ver claro y se dan cuenta de que muchos de sus problemas no son solamente problemas de los pueblos que ellos representan, sino que también son problemas de otros muchos pueblos que han formado nuevas naciones en África, Asia y Oceanía. Esos pueblos se encuentran en situación que recuerdan la de los pueblos iberoamericanos al constituirse en naciones. Esta conciencia, por tanto, hace pensar que, si los problemas son semejantes, pueden serlo también las soluciones, por lo que estos pueblos de nuestra América ibera parecen llamados a formar parte de una comunidad más amplia y más justa.

–¿En qué medida se interesan los jóvenes mexicanos en filosofía?

–Hay un buen número de estudiantes en México interesados por la filosofía. Pero -hagamos hincapié en esto -por una filosofía cada vez más enfrentada a problemas concretos del tiempo en que vivimos. Es muy interesante para mí la experiencia que he tenido en esta facultad al instituirse una serie de cátedras y estudios sobre el pensamiento, la historia y las literaturas latinoamericanas. Cursos, seminarios, que son especialmente atractivos para los jóvenes que han ingresado en la carrera de filosofía.

–¿Hasta qué punto ha influido la filosofía occidental en los países de Hispanoamérica?

–La filosofía occidental ha sido el punto de partida de muchas de las preocupaciones de la filosofía de nuestra América Latina. Nuestros más destacados pensadores han hecho de esa filosofía occidental un instrumento para resolver una serie de problemas que se le plantearon en la realidad en que se encontraban inmersos. Desde luego, también la filosofía occidental ha sido puramente imitada. Esto es: se ha procurado estar a la moda, al día, pero no es esta relación con la filosofía occidental la que tiene un carácter positivo, sino la que se ha servido de esta filosofía para encarar y resolver problemas previos.

–¿Podría usted explicarnos qué fue lo que trató de decirnos Vasconcelos al referirse a la Raza Cósmica?

–Vasconcelos tomaba la idea de "raza cósmica" no en un sentido social, sino cultural. Consideraba que era en esta América nuestra donde las culturas de diversos orígenes podían matizarse y, así, el hombre latinoamericano estaba siempre abierto a todas las influencias, asimilándolas y haciéndolas suyas propias.

–¿Qué opina usted del llamado vitalismo cervantino?

–Yo creo que más que de vitalismo podemos hablar aquí, con respecto a Cervantes, del modo de ser del español y, con ello, también del hispanoamericano. En el modo de ser de los pueblos que forman el mundo hispanoamericano se plantean problemas que han sido, hasta fin de la segunda guerra mundial, mucho muy semejantes a los que se plantean los pueblos  europeos. Por ejemplo: esa inevitable liga que guarda el pensador con la acción y que Sartre presenta como el hombre comprometido. Nuestros pensadores han sido, al mismo tiempo que políticos, hombres de acción; hombres que han pensado y han tratado -al unísono -de hacer realidad sus ideas. Así podemos constatarlo en le pensamiento de un Sarmiento, de un Victoriano Lastarria, de un José Luis Mora, de un Montalvo, de un Martí  y del mismo Simón Bolívar. Hombre de pluma y espada a un tiempo. Tal como lo fuera el mismo Cervantes: poeta y soldado.

–Ya que hablamos de España. ¿Cree usted que el pueblo español es un pueblo mestizo?

–En mi libro América en la historia trato este problema y, en mi opinión, fue esa situación de mestizaje del pueblo español la que hizo que se realizara el descubrimiento, la conquista y la colonización de esta América que permitió un mestizaje, gracias a ellos, que no fue posible en expansiones posteriores llevadas al cabo en la misma América por ingleses, franceses, alemanes y holandeses.

–¿Considera usted entonces que tanto los mexicanos y el resto de los pueblos de Iberoamérica como España misma son conglomerados humanos de raigambre netamente mestiza?

–Sí, pues España, cuando llegó a estas tierras, tenía ya la experiencia del mestizaje racial y cultural con el moro. Y por eso en España se da la idea de un gran imperio en la que quepan todas las culturas; todos los pensamientos y todas las razas que, luego en América se expresa en la idea de Vasconcelos sobre la "raza cósmica", de que ya hemos hablado, entendida como una unidad cultural más que racial. Simón Bolívar, por ejemplo, imagina que algún día podremos pasar de una comunidad de pueblos de origen español e indio, a una comunidad que abarque todos los pueblos sin distinción religiosa, cultural o racial.

–¿Tiene sentido, entonces, que en nuestros pueblos los jóvenes hayan encontrado héroes del tipo del Che Guevara o Ho-Chi-Minh?

–Sí lo tiene, y mucho,  y mucho, pues es parte de algo que ya apunté con anterioridad, y es la conciencia que se va teniendo en nuestra América de nuestras relaciones con otros pueblos del mundo. El Che, no es solamente una figura argentina o cubana, sino latinoamericana y hasta universal, pues, como usted sabe, en numerosas partes del mundo los jóvenes lo consideran héroe propio. Es decir, suyo y muy suyo. Igualmente sucede con el Tío Ho-Chi-Minh, símbolo de la resistencia de un pueblo. En Latinoamérica encontramos problemas que se plantean en ella, o en pueblos, por lejanos que geográficamente hablando parezcan, que también nos planteamos nosotros en cada una de nuestras comunidades. Así, la defensa de nuestra soberanía, nuestra libertad es en sus diversas expresiones, la resistencia a todo tipo de opresión, etcétera.

–Se habla mucho de un nuevo humanismo. ¿Qué diferencias encuentra usted entre este nuevo humanismo y el del mundo clásico que tuvo lugar dentro de occidente?

–Ha sido éste el tema que me he planteado en mi último trabajo sobre la filosofía y que titulo América como filosofía sin más. En mi opinión, tanto la filosofía occidental como la que llamo filosofía americana se han encontrado y han destacado al hombre. Pero no al hombre en abstracto, sino al hombre concreto, de carne y hueso. El occidental, en su expansión, se ha encontrado con el hombre que lo resiste y le exige reconozca en él a un semejante. Por su lado, el hombre de esta América y, con el hombre de esta América todos los hombres en situaciones semejantes a la suya en Asia, África y Oceanía, al tropezar con el hombre occidental que se expandía negándole humanidad, ha descubierto su propia humanidad y ha exigido este reconocimiento, enfrentándose a quienes trataban de imponerle "su humanidad" su "ser hombre entre los hombres". Ni más ni menos hombre que cualquier hombre del mundo. Así, el hombre occidental se ha descubierto como un deshumanizador frente al hombre que en otras partes del mundo, ahora, le exige reconozca  en los otros lo que reconoce en él.

–¿Qué es lo que entiende usted por un filósofo?

–El filósofo es el hombre que quiere saber del ser en la nada; del orden en el caos. Y quiere saber, porque en ello le va su propio ser, su existencia. "El ser algo o no ser nada". De ahí esa permanente pregunta que empieza como balbuceo en Grecia y se continua hasta nuestros días. Un preguntar por esto o por aquello, no sólo por simple curiosidad, sino porque en ello va implícita la respuesta de los que el hombre es en el ser o en la creación.

*****     

Suplemento Dominical, El Nacional, Revista Mexicana de Cultura, V1 época, núm. 70, 31, may. 1970, p. 3

*****

Visita el blog de los chobojos, ahí encontrarás la colección completa de éstas interesantísimas entrevistas y conversaciones que Juan Cervera Sanchís sostuvo con varios personajes del ámbito literario, escénico y artístico. Búscalas en la sección titulada México Siglo XX: Mosaico de personalidades.

Proyecto Cultura Chobojos - Chobojos

Permalink ~ Comentarios (1) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

El Blog

Calendario

<<   Mayo 2012  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chobojos
 
 Proyecto Cultura Chobojos - Vida sin fin
 
Proyecto Cultura Chobojos – Fotografía 366
 
Proyecto Cultura Chobojos – El círculo azul
 
Proyecto Cultura Chobojos – La Jauría
 
Proyecto Cultura Chobojos – Toma Todo
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chistes x Kilos
 
 

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog