Homenaje a Juan Soca, Cabra, Córdoba, 1890-1971
Nadie vive como quiere.
Se vive, si es que se vive,
Juan Soca, como se puede.
Se muere como se nace,
"se nace como se muere".
Que nadie, amigo, se engañe.
Que tú, Juan Soca, sabías,
que si algo nos sobrevive
es el canto y la poesía.
Que en Cabra tú no estás muerto;
que en Cabra, Juan Soca, amigo,
está vivo tu recuerdo.
Juan amigo, ese recuerdo
que, con tu poesía, me trae
la luz de Cabra hasta México.
Que tú, Juan, pasión suprema,
"con razón y sin razón"
el corazón nos entregas.
Que eras, eres y serás,
Juan Soca, un ejemplo vivo
de tu noble humanidad.
Que eres tú y es tu poesía.
Juan Soca, intensa emoción
y honda voz de Andalucía.
Desde México, Juan Soca,
mi corazón viaja a Cabra
y de Cabra se enamora.
Que en Cabra, Juan Soca, tú
estás más vivo que nunca
en sus calles y en su luz.
Que eres luz de Cabra, Juan;
que eres aire, Juan, de Cabra
y agua eres, vino y pan.
Se vive, Juan, sí, se vive
y se muere, ¡qué remedio!
Mas por fortuna se escribe.
Qué bien, Juan, que tú escribías.
Qué bien, Juan Soca, qué bien
que nos quedó tu poesía.
Esa tu poesía, tan nuestra,
que a golpes de corazón
nos ilumina y alienta.
México D. F., sábado 7 de marzo 2009