¡Oh sexo infín! Canario suave del mediodía. Pluma fina rozando las sienes del crepúsculo.
Mujer, mujer, mujer. Total, total belleza que, en la fragilidad aérea de tu pelo, congregas mi pasado y mi presente con tu sumo y hermoso porvenir.
Vida que en río de vida se entrega al vivo mar de la vida. Mujer, mujer, dadora de vida y de poesía, mujer de tierra y vida, mujer de vida y tierra y agua y sol. ¡Mujer! ¡Oh sexo infín!