Me despertaré temprano
el lunes como el domingo
para irme de paseo
o leer un bello libro.
Mamá, me despertaré
cuando cante el rojo gallo
y la gallina amarilla
cacaree sus huevos blancos.
Me despertaré y, después
de salir limpio del baño,
te daré los buenos días,
un beso y un gran abrazo.
Me despertaré, mamá,
me despertaré cantando,
como cada día despiertan
en los árboles los pájaros.