Mujer I
I
Mujer tierra mujer. Mujer de aceite y pan, de desvelos y orgasmos. Calostro azul de sol. Mujer tierra de vida. Mujer madre y amiga. Mujer dueña y señora de la voz del futuro. Mujer sangre de luz. Sexo de niña luna. Abrazado a tu cuerpo y a tu alma, mujer, mujer, mujer, el éxtasis me envuelve de alegrías sin freno. Déjame que te cante, déjame que te diga que sin ti, nuestro mundo se quedaría sin alas. Mujer tierra mujer donde se nutren todas las semillas y el tiempo vence al tiempo y la muerte no existe. Déjame, oh, sí, volar por tus celestes cielos.
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Confesiones y burlas
1
A
mi dejadme jugar
con la vida y con la muerte
y mi minuto fugaz.
2
¡Ay,
quien pudiera creer
todo aquello que creímos
con la inocencia de ayer!
3
De
una insólita ilusión
surgió todo el Universo;
del Universo, tú y yo.
4
Por
fortuna, todavía,
sigo creyendo en tus labios;
con ellos... ¡en la mentira!
5
Se
desató en carcajadas
al descubrir de repente
que, en realidad, no era nada.
6
Hay
una calle que va
y hay una que viene.
Yo no sé por cuál tomar.
7
En
la raíz de la flor
la miel por nacer soñaba
con la abeja del amor.
8
Cuando
me miro al espejo
me da tanta risa verme
que de la risa me muero.
9
El
Universo es un juego
lleno de cuatros diabólicos
y cándidos dioses ciegos.
10
Hoy
te quiero confesar
que a pesar de todo creo
que mi destino es dudar.
11
Cuando
el mundo se hizo añicos
quedó una copla en el aire
y, con la copla, un suspiro.
12
Poeta,
todo lo escrito,
como el papel y la tinta,
hay que darlo por perdido.
y 13
Abrió
el balcón de su alma,
vio su paisaje interior
y renunció a la palabra.
Martes 13 de Mayo de 2008.
Ciudad de México
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La pasión de la piedra
ENCERRADA EN SÍ MISMA vive y canta la piedra, descifra el movimiento del sol y tiene los secretos del aire sin que el aire lo intuya. La piedra es en sí misma culmen de perfecciones. Maestra del silencio consigue hablar la lengua de los dioses y las almas dormidas, solamente dormidas, y en raras ocasiones, como en temblor de vísperas, alcanzan a escucharla.
NADA COMO LA PIEDRA para saber y ser y ahondar en el misterio. Aquellos que no han visto ni han oído pasan sobre la piedra, la desdeñan, y se mueren mil veces sin vestirse de amor con su perfume. La piedra emana aroma de raíz de universo y vestida de hojas, amarilla de octubre, se instala en la nostalgia del ruiseñor herido y se traduce en cánticos de abril muertos de luna.
PORQUE LA PIEDRA ES DAMA de antiguas brujerías muerde a veces los labios del camino, cae en el ojo del pozo o, simplemente, vuela por sobre verde húmedo del campo cuando el niño pastor la elige de improviso y le da autoridad, ¡autoridad!, frente al rebaño inquieto.
LA PIEDRA ES RECEPTÁCULO de todos los castigos sin irradiar el hilo de una queja. Ella está por encima de la oscura pezuña, de la cafre tachuela, de la instintiva mano; de la boca que escupe sus callados contornos.
RÍE HACIA DENTRO LA PIEDRA como los niños muertos y, esqueleto de águila real, domina el horizonte de todos los olvidos para ser biblioteca y serena memoria de invisibles arcángeles.
LA PIEDRA ES LA EMOCIÓN DEL TABERNÁCULO, es dulce transmisora de oraciones y azúcares. La piedra del jardín sabe más de las rosas que las rosas.
YO QUISIERA SER PIEDRA. Su lección fascinante ya transformó mi infancia y ahora que soy viejo como el rumor del mar la piedra me enamora con amor primerizo de muchacha aldeana.
UN FERVOR RELIGIOSO ME APROXIMA A LA PIEDRA y la beso y la digo mis palabras más mías. Su indiferencia mágica y salvaje enloquece mis torres y hace girar nerviosas mis veletas. Adivino la puerta de su palabra abierta a mis deseos y sé que su alta música continúa resistiéndose al ascua de mis píricos cortejos. Pero yo insisto, ¡insisto!, y trabajo en el tigre cantor de mis unciones.
LA PIEDRA HABLA DE TI Y DE MÍ. No lo dudes. Yo vengo de la piedra y hacia la piedra voy. Tú eres la piedra misma, preciosa piedra a veces y, otras veces, guijarro de las áridas barrancas.
LA PIEDRA ES COMO EL ROSTRO OCULTO DEL SONIDO. El loco de mis sueños –barba verde, ojos hondos- iba con una piedra entre las manos inventando septiembres de bélicas auroras; llevándose la piedra al oído, afirmando que la piedra le hablaba, narrándome después historias como noches de tormenta y acariciando un álgebra de estrellas desvividas.
POR LA ALUCINACIÓN DE LA PIEDRA HE VIAJADO. Yo sé que hay una llave para entrar en su reino. En las cerrajerías del espacio inexhausto mis horas peregrinas persiguen claves piedras. Donde los nombres mueren y los seres de súbito se aproximan al ser, mi corazón de lluvia dialoga con los átomos de la uva solar que, en la vieja taberna de los sueños, da sus vinos azules a la piedra.
RECUERDO EL DOBLE DE LA PIEDRA, la larga y doble noche de la piedra. ¿Soy yo la piedra o eres acaso tú la piedra? Sospecho, sí, sospecho que nada hay más allá de la hiperlucidez que emana de la piedra y que esa carne tuya fragante como el alba y esta sed de mi piel, rayo de mediodía, únicamente podrán ser quienes son cuando por fin comulguen con la piedra y se encierren en ella en la fiel perfección del silencio sin tiempo donde todo es posible ya por siempre jamás.
LA PASIÓN DE LA PIEDRA EDICIONES "LA HEBRA DE ORO", MÉXICO D. F., 1983
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Canciones infantiles - Índice
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Canción del ser
Yo quiero ser bueno
y dar siempre más;
compartir yo quiero
mi pan y mi sal.
Si lo mío es tuyo
lo tuyo será
igualmente mío
en franca hermandad.
Yo amo la vida,
vivir es amar,
y creo en el destino
de la Humanidad.
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Canción de la semana
Siete son los días que hacen la semana. Haciéndolos horas, ¿a cuántas alcanzan? Tres veces cincuenta sumamos y aún faltan agregar dieciocho para completarlas. Con el señor Lunes nace la semana, siguen Martes, Miércoles; y el Jueves acaba dando paso al Viernes que anoche y canta canciones de Sábado en la madrugada. El Sábado llega echado en la cama, desayuna tarde y luego se baña. En la tardecita se pasea con calma, entra al cine, sale y vuelve a su casa. Sin prisa ninguna se pone en pijama, echa a volar sueños y aves de esperanza. Se queda dormido y, al venir el alba, sabe que es domingo y que la semana ya llegó a su fin, fin que es iniciarla.
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Canción de los verdes
Los niños juegan
con barcos verdes
de papel verde.
El agua sueña
sus sueños verdes
de olas verdes
en la verde alberca.
Un mundo verde
canta y verdea
en torno a verdes
nubes de menta.
Con barcos verdes
de papel verde
los niños juegan.
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Canción del perro de Alfonso
El perro de Alfonso nos quiere a todos, nos baila a todos y a nadie muerde.
El perro de Alfonso es un encanto y a todos nos saluda moviendo el rabo.
Con sus ladridos radiantes de alegría, el perro de Alfonso celebra la vida.
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Canción del despertar
Me despertaré temprano el lunes como el domingo para irme de paseo o leer un bello libro.
Mamá, me despertaré cuando cante el rojo gallo y la gallina amarilla cacaree sus huevos blancos.
Me despertaré y, después de salir limpio del baño, te daré los buenos días, un beso y un gran abrazo.
Me despertaré, mamá, me despertaré cantando, como cada día despiertan en los árboles los pájaros.
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Canción del reloj
Cuando estoy solo en mi casa, el reloj de pared, que heredamos de mi abuelo, me da horas nunca dadas.
El reloj de pared me cuenta historias lejanas y el retrato de mi abuelo me parece a mí que habla.
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