2 décimas 2
Por Juan Cervera Sanchís
1
Confundido y errabundo
recorro este mundo aciago
y víctima de su estrago
en la miseria me hundo.
¿Cómo entender este mundo
en galopante ruina,
lleno de gente mezquina
y sobrado de dolor,
mientras la ausencia de amor
nos asalta en cada esquina?
2
¿Quién aplastó la esperanza
con bota de doble suela?
Hoy ya nada nos consuela.
Hoy apenas nos alcanza
para la desesperanza
y el constante desconfío
junto al golpe seco y frío
y el angustioso sentir
de que, lo que ha de venir,
será mucho más sombrío.
Tomado de su OBRA POÉTICA (1986-2003) Tomo II
Páginas 2001 y 2002
ASOCIACIÓN CULTURA BOHODON
|
¿Qué me pasa?
Por Juan Cervera Sanchís
¿Qué me pasa? ¿Qué me pasa? ¿He nacido? ¿Aún no nací? No sé que me está pasando. No sé sí cerrar o abrir.
Puertas, ventanas, balcones... Me muero de sin sentir. De sentir me estoy muriendo y de morir sin morir.
No sé, No sé que me pasa. ¿Estoy o no estoy aquí? Ando mirando sin ver y viviendo sin vivir.
Vivo muerto y muerto vivo y todo, amor mío, por ti. ¿Qué me pasa? ¿Qué me pasa? ¿Qué me está pasando a mí?
México D. F., Jueves 19 marzo 2009
|
Un hombre
Por Juan Cervera Sanchís
Un hombre al borde
de la nada
en vano espera comprensión
de los hombres.
¿Soy ese hombre yo?
¿Eres tú ese hombre?
Nosotros somos, sí,
¡oh, amiga mía!
Mi sombra y yo, vagando
a la deriva.
La irremediable voz
de la verdad
me agobia.
El vacío del dólar,
la irrealidad del euro.
Un hombre al borde
de la nada,
¡yo!,
aún cree en la poesía
y en el amor.
Dios mío, ¿cómo es posible?
¿Cómo es posible, sí,
cuando tú ya
no crees en ti mismo,
y aún menos en el hombre,
tu gran obra fallida?
Son posibles de súbito
todos los imposibles
si el canto nos asiste,
y a mí me asiste el canto
por más que viva y muera
al borde de la nada,
esperando, esperando
en vano que los hombres
me comprendan y compartan conmigo
la luz de la poesía
y el salvador amor que todo lo enaltece
y es la razón real de nuestras vidas.
México D. F., Primavera 2009
|
Cantar
Por Juan Cervera Sanchís
Nunca tuve lo que quise.
Nunca quise lo que tuve.
Nunca, nunca, nunca, nunca
viajé al aire de tu nube
y jamás nunca jamás
me embriagué de tu perfume.
Vagué siempre por los llanos,
jamás habité en las cumbres.
15 marzo 2009. México D. F.
|
Creencias
Por Juan Cervera Sanchís
¿En qué
creen los gorriones?
Creen en
los granos de trigo
y
desconfían del hombre.
¿En qué
creen los gorriones?
Creen en
el agua de lluvia,
en las
nubes y en los bosques.
En sus
alas y en sus picos
creen y
creen los gorriones.
¿En qué
creo yo? ¿En qué creo?
Yo quiero
a veces creer
en el
hombre
y, desde
niño, he creído
en Dios,
¡y en los gorriones!
México D. F., 11 marzo
2009
|
No podían
Por Juan Cervera Sanchís
No podían entender
a la Musa y al Poeta
la Puta y el Mercader.
Que el Mercader y la Puta
no podían entender
ni al Poeta ni a la Musa.
La Puta y el Mercader
rendían culto al dinero
y la Musa y el Poeta
vivían de tejer ensueños.
Que no, que no, ¡ay!, que no;
que no podían entender
a la Musa y al Poeta
la Puta y el Mercader.
México DF, 15 diciembre, 2008
|
La tristeza
Por Juan Cervera Sanchís
Que la tristeza esa como es mía,
arte y ciencia del milagro,
la alegría.
Que es tan mía la tristeza,
día con día,
que no hay día
y no hay noche
que la tristeza no siga
empecinada mis pasos;
que no siga la tristeza
haciéndome compañía.
Que es mi vida la tristeza,
que es la tristeza mi vida
y tú, mi amante tristeza,
eres mi única alegría.
Tú, tan triste
o más triste que mi vida
y tu vida;
pero contra mi tristeza,
y tu tristeza,
surge a veces una chispa
de indescifrable energía
y nuestros cuerpos se abrazan,
¡y se abrasan!,
y por un instante arden,
¡ay mi tristeza
tan mía
y tan tuya¡,
en la ardiente contralágrima
de la fugaz alegría.
México D. F. Domingo 8 marzo 2009
|
Se vive como se puede
Por Juan Cervera Sanchís
Homenaje a Juan Soca, Cabra, Córdoba, 1890-1971
Nadie vive como quiere.
Se vive, si es que se vive,
Juan Soca, como se puede.
Se muere como se nace,
"se nace como se muere".
Que nadie, amigo, se engañe.
Que tú, Juan Soca, sabías,
que si algo nos sobrevive
es el canto y la poesía.
Que en Cabra tú no estás muerto;
que en Cabra, Juan Soca, amigo,
está vivo tu recuerdo.
Juan amigo, ese recuerdo
que, con tu poesía, me trae
la luz de Cabra hasta México.
Que tú, Juan, pasión suprema,
"con razón y sin razón"
el corazón nos entregas.
Que eras, eres y serás,
Juan Soca, un ejemplo vivo
de tu noble humanidad.
Que eres tú y es tu poesía.
Juan Soca, intensa emoción
y honda voz de Andalucía.
Desde México, Juan Soca,
mi corazón viaja a Cabra
y de Cabra se enamora.
Que en Cabra, Juan Soca, tú
estás más vivo que nunca
en sus calles y en su luz.
Que eres luz de Cabra, Juan;
que eres aire, Juan, de Cabra
y agua eres, vino y pan.
Se vive, Juan, sí, se vive
y se muere, ¡qué remedio!
Mas por fortuna se escribe.
Qué bien, Juan, que tú escribías.
Qué bien, Juan Soca, qué bien
que nos quedó tu poesía.
Esa tu poesía, tan nuestra,
que a golpes de corazón
nos ilumina y alienta.
México D. F., sábado 7 de marzo 2009
|
Acuarela
Por Juan Cervera Sanchís
Le dijo el agua a la piedra:
-Yo me voy, tú te quedas.
Le dijo la piedra al agua:
-Mi sed de ti no se sacia.
Entre una y otra orilla
las adelfas se encendían
y el barquero
alzaba alegre los remos
y saludaba a una niña,
despeinada,
que a la sombra de un taray sonreía.
Le dijo el árbol al aire:
-Mis hojas por ti son aves.
Le dijo el aire al árbol:
-Con tus hojas vuelo y canto.
El río se sintió espejo
y se vistió de luceros
y el barquero,
que dormía junto a los remos
y soñaba con la niña,
despeinada,
se embriagaba en secreto de caricias
México D. F., 25 de febrero 2009
|
Poco tiempo

Juan Cervera Sanchís &bsp; Alberto Plascencia Tapia
CATANI - R.I.P.
Por Juan Cervera Sanchís
Para mi amigo Alberto Catani
Hacía algún tiempo
-¡Ah Dios cómo es el tiempo!-
que no compartíamos un café,
que no platicábamos de los amigos muertos,
de los días y las noches
que ya nunca jamás
habrán de retornar.
Tejimos y tejimos bufandas de recuerdos.
De nuevo platicamos largamente,
ante dos tazas de humeante café,
de los tiempos aquellos
y así, sin darnos cuenta,
llegó el instante de decirnos
el clásico hasta pronto.
Ya en la puerta del café,
seguido de una relampagueante reflexión,
con eco de hoyo negro
y cuerdas doloridas de universos,
mi amigo, con voz grave y terrestre,
me dijo, visiblemente emocionado:
"Nos queda poco tiempo, debemos vernos más.
¿Cuándo comemos?"
La voz, la de mi amigo,
a orilla ya de los ochenta años,
vibró como un sol roto y a punto de apagarse.
Nos dimos un abrazo
y, ambos pensativos, nos fuimos alejando,
cada quien por su rumbo.
En mi mente sonaba y resonaba,
entrecortada y triste, su voz:
"Nos queda poco tiempo".
Poco tiempo.
Poco tiempo.
Poco tiempo.
El eco, desgarrado,
de aquel tan desgarrante poco tiempo,
me hizo llorar sin lágrimas
y, porque sí, y sin más,
escribí lo aquí escrito
contra el paso del tiempo,
hambriento de poesía y libertad.
México, D. F.
|
|
El Blog
Calendario
| <<
Mayo 2009
|
| L | M | Mi | J | V | S | D |
| |
|
|
|
1 | 2 | 3 |
| 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
| 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 |
| 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 |
| 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |
Alojado en
|